Tarjeta 3 / 5

¿Qué cambia con el Decreto 193?

El Decreto 193 elimina la causal de disolución que permitía disolver a las organizaciones que se dediquen a “actividades injerencia en políticas públicas que atenten contra la seguridad externa o interna del Estado o que afecten la paz pública”. Además, se elimina la potestad de la autoridad para hacer ‘cambios de oficio’ (cambios a criterio de la autoridad reguladora —lo que, según las organizaciones sociales, deba amplio espacio para la discrecionalidad—) a los estatutos de organizaciones sociales. También queda derogada la inclusión forzosa de miembros, que permitía obligar la incorporación de cualquier persona a las organizaciones, aun contra la voluntad de sus miembros.

Sin embargo, se mantiene como causal de disolución dedicarse a actividades de política partidista y la prohibición de que la ONGs extranjeras y sus miembros puedan hacer actividades de política o proselitismo, que son precisamente las dos causales que más polémica causaron en su momento porque se consideró que había demasiada amplitud para interpretar la norma, y que cualquier actividad podría ser considerada como “actividad de política partidista”.